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Museo Guillermo Spratling

El museo debe su nombre a William Spratling, que revitalizó Taxco con la creación de la industria platera y el trabajo de hojalata. Spratling vivió en esta ciudad desde 1929, donde comenzó su labor con un grupo de plateros de Iguala, con los que en 1931 formó su primer taller. Hacia 1953 fue distinguido como hijo predilecto de la ciudad. Fue caricaturista, aviador, escritor, horticultor e incluso una de las calles de Taxco fue bautizada con su nombre. Spratling se dedicó a coleccionar piezas prehispánicas, actividad en la que fue iniciado por Diego Rivera y que se convirtió en una de sus pasiones. A la postre reunió una magnífica colección de reproducciones y objetos originales arqueológicos e históricos. En 1960 donó parte de su colección a la UNAM y publicó el libro Más humano que divino. Tres años después, con la inauguración del Museo Nacional de Antropología, cedió al mismo los objetos de estilo Mezcala. Murió en 1967 y, de acuerdo con su testamento, el resto del acervo, compuesto por dos mil objetos, pasó a manos de la población de Taxco. De este modo, en julio de 1975 se creó el museo que lleva su nombre.

Calle Porfirio A. Delgado 1, Centro, 40200 Taxco, Gro.

Hotel Santa Prisca

Situado en el centro de Taxco, a 50 metros de la iglesia de Santa Prisca y a 5 minutos del mercado de plata, el hotel Santa Prisca ofrece una visión mágica y panorámica de una de las ciudades más antiguas y con más tradición de América Latina.

A 40 km de las grutas de Cacahuamilpa

Dirección : Cenaobscuras No.1,  Centro, Taxco, Guerrero, México, C.P. 40200

Mina prehispánica

Taxco es conocido mundialmente por la industria platera que floreció durante el virreinato, pero la historia de la ciudad no se queda en la superficie, hay mucho más que descubrir bajo tierra. En 2014, durante la remodelación del hotel Misión, se descubrió la primera mina prehispánica de México. Este hallazgo data de más de 500 años y tan sólo 150 metros de espacio explorado, por que aún conserva una gran parte de su riqueza mineral. 

Hotel Agua Escondida

Esta vieja casona de arquitectura vernácula construida en el siglo XVI llevaba el nombre de la Casa del Balcón, que era como la llamaba la gente de la ciudad. Fue construida para albergar a los invitados de la boda de don Pedro Ruiz de Alarcón y doña Leonor de Mendoza, padres de quien, años después, se convertiría en uno de los dramaturgos más emblemáticos del siglo de oro, Juan Ruiz de Alarcón. 

En la actualidad, la casa y su anexo forman parte del hotel Agua Escondida, que conserva aún en sus muros objetos de esos primeros tiempos, como ollas de barro que pertenecieron a los dueños originales.

Dentro de la casa había un manantial cuya agua se juntaba en una fuente, desde la cual se distribuía para el riego de los patios y jardines de la construcción. De ahí proviene el nombre de “agua escondida”.

En 1990, el hotel Agua Escondida fue declarado Monumento Artístico e Histórico,  considerado Patrimonio cultural.